lunes, 24 de marzo de 2014

Siglo XIX - Elizabeth Mott

Breve Biografía de Elizabeth Mott

Elizabeth Mott nació en Inglaterra en 1803. Sanadora norteamericana de origen inglés.

En 1832, a los veintinueve años, se casó con el Doctor inglés Richard Dixon Mott y viajaron desde Londres a Nueva York. Luego de unos meses se trasladaron a Boston, donde juntos abrieron un consultorio: Elizabeth trataba a las mujeres y niños y su marido se dedicaba a los hombres. 

En la década de 1830 muchos pacientes viajaban a Boston para consultar a médicos graduados de la Escuela de Medicina de Harvard; por otro lado había muchos chamanes o curanderos que trataban a los enfermos con productos de la naturaleza, sin drogas químicas ni intervenciones agresivas, como las sangrías. Estos curanderos o sanadores anunciaban en los periódicos locales y promocionaban sus métodos naturales. Durante siglos, las mujeres se habían dedicado a cuidar a sus familiares enfermos con remedios caseros, pero los médicos graduados comenzaron a suplantar a las curanderas utilizando nuevos medicamentos. 

Lavanda
Elizabeth Mott se autodenominaba “Talentosa Profesora de Medicina Herbolaria” y aunque era una curandera, se hacía llamar Doctora Mott, algo atrevido para la época ya que las mujeres no tenían acceso a las escuelas de medicina. Muy segura de sí misma, anunciaba que sus habilidades eran el resultado de un “don” y de sus experiencias; sus métodos de curación estaban basados en preparados vegetales: hierbas, raíces, flores y aceites, bálsamos, pomadas y jarabes que podían tomar tanto niños como personas mayores. 

La reputación de Elizabeth como médico femenino se extendió rápidamente, muchos enfermas acudían a buscar los remedios para dolencias físicas o angustias. Esta sanadora tenía mucha habilidad y paciencia, sabía escuchar a sus pacientes, pero fue tildada de charlatanería, a lo que ella se defendió valientemente, afirmando que sus medicinas eran naturales y no contenían ningún elemento tóxico. Las plantas y hierbas poseían propiedades terapéuticas y Elizabeth sabía a qué dolencia correspondía cada una de ellas. 

En 1833 Harriot Kezia Hunt (1805-1875) consultó a Elizabeth por su hermana menor Sarah, que había sido tratada sin éxito por los médicos graduados. La Dra. Mott le diagnosticó tuberculosis y con sus remedios la curó. Harriot fue una activista a favor de igualdad de estudios para las mujeres y pronto se convirtió junto a su hermana en las primeras alumnas del matrimonio. 

Menta
En 1834 Elizabeth escribió un libro donde explicaba su sistema de medicina vegetal europea para la curación de las enfermedades; ella misma vendía el libro y las medicinas por correo. El Dr. Richard Mott patentó una cura “Baños de champú al vapor” el cual tuvo mucha repercusión: se combinaba un tratamiento de vapor con hierbas florales y luego masajes en las partes doloridas del cuerpo. Aunque Richard murió en 1835, Elizabeth y las hermanas Hunt continuaron con las consultas, incluyendo a pacientes hombres. Unos años después, la Dra. Mott abrió consultorios en otras ciudades. 

Elizabeth Mott falleció en 1848, a los 45 años, de una dolencia hepática. 

En 1856 Harriot Kezia Hunt escribió sus memorias “Miradas y vislumbres Or. Cincuenta Años sociales, incluyendo veinte años de vida profesional”, donde describió su aprendizaje y práctica de la medicina junto a los doctores Elizabeth y Richard Mott. 

sábado, 22 de marzo de 2014

Siglo XIX - Anna Machado Turan

Breve Biografía de Anna Machado Turan                                
Anna Machado Turan nació en 1862 en Igarapé Miri, Estado de Pará, al norte de Brasil. Médica pionera de la zona de la Amazonia

Nació en el hogar de Antonio Machado y Andreza Turan, siendo Anna la mayor de los tres hijos del matrimonio. Su padre, un gran hacendado, dueño de una plantación y varios esclavos, quería que su único hijo Antonio fuese médico, deseo que no se cumplió, ya que éste abandonó los estudios. Anna decidió que ella estudiaría medicina. 

Con la Reforma de Leoncio de Carvalho (1847-1912), creada por Decreto en 1879, las mujeres tenían libertad para cursar estudios superiores en las universidades brasileñas y obtener un título académico. Esta reforma marcó un importante avance en la educación, pero fue muy controvertida ya que provocó una gran oposición en la sociedad de la época: las pocas mujeres que entraban a estudiar fueron objetos de críticas y desaprobación social. 

En 1882 Anna fue a Nueva York, Estados Unidos, a estudiar en la Escuela de Medicina para Mujeres, institución fundada en 1863. Viajó acompañada de su padre y su hermana María, que permaneció allí estudiando piano en el conservatorio. Anna se destacó por ser una brillante alumna y tras cinco años de estudios, se graduó con medalla de honor en abril de 1887. 

Al regresar a Brasil, se dirigió a Salvador a la Facultad de Medicina de Bahía, a revalidar su diploma, el mismo año en que se doctoró la primera médica Rita Lobato Velho Lopes (en diciembre de 1887). Anna fue la primera médica que revalidó su título según la nueva legislación, ya que debía estudiar dos años más en ese Instituto. 

La muerte de su padre interrumpió sus estudios y regresó a Igarapé Miri, para acompañar a su familia. Tres años más tarde, ya casada con el dentista Emilio Ambrosio Marinho Falcón y embarazada de su primer hijo, Anna volvió a la Facultad y defendió su tesis: ”La ovariotomía y sus indicaciones”. Con la validación de su diploma en enero de 1892, se trasladaron a Belén, en Pará, donde abrió junto a su marido un consultorio, Anna como “Especialista en enfermedades de las mujeres”, aceptando llamadas de día o de noche. Emilio Ambrosio “Cirugía y prótesis dental”, teniendo ambos muchos clientes importantes de esa  ciudad. 

Unos años después, Emilio se involucró en política y al sufrir amenazas, se trasladó a Acre, al sur del estado de Amazonas, en los límites de Bolivia y de Perú, dejando a su familia en Belén. Un año después, en 1909 Anna viajó junto a sus seis hijos, cinco mujeres y un varón, a Acre, a la plantación de caucho “Aquidabam”, para reunirse con su esposo. A partir de ese momento, comenzó para la familia una etapa difícil: vivían en una choza de madera sobre pilotes, además había que combatir las enfermedades endémicas de la región, como la malaria y la gripe española, que traían las oleadas migratorias que venían a trabajar en las plantaciones de caucho. En esa zona alejada, con muchos sacrificios, valiente y con gran determinación, Anna alternaba su labor como madre con la atención a los enfermos, debiendo fabricar los medicamentos a base de hierbas, obtenidas de la naturaleza. Su amabilidad, su ternura y dedicación capturó la confianza de los humildes habitantes de la región. 

Luego de una década, todos los hijos ya casados, Anna y su marido se trasladaron en 1921 a Xapurí, al sur de Pará; poco después, en 1925 se radicaron en San Pablo, donde continuaron con su profesión médica hasta el momento de su retiro. De fuerte personalidad y gran espíritu patriótico, durante la Revolución Constitucionalista de 1932, o Guerra Paulista, Anna donó su medalla de oro de su diploma, obtenida en Nueva York, a la causa paulista. El objetivo de esta lucha era derrocar al gobierno de Getulio Vargas (1882-1954) y promulgar una nueva Constitución para el Brasil. 

Anna Machado Turan Falcón falleció en 1940, en San Pablo, a los 77 años de edad. Una escuela de Acre lleva su nombre, como un tributo a esta gran médica.

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